En la vida siempre hay recesos, en todos los sentidos, el secreto es haber aprendido la anterior vez y no caer en los mismos errores. Pero somos animales, en el más estricto sentido de la palabra, ANIMALES... El echo de sufrir un receso y pasar por la misma situación nos hace ver lo inútiles que podemos llegar a ser. Ésto viene a cuento de algo que me pasa mucho, demasiadas veces... sigo cayendo en la misma en tantas ocasiones que sé en lo qué voy a fallar, no hay remedio, las cosas son así y es como vienen, por mucho que me empeño en no caer siempre hay un momento de debilidad o de no-sé-qué que hace que ese torbellino me inunde y me aprisione el alma. Lo que viene a continuación también lo conozco, pero una vez en el "lodo" ya no hay salvación. He salido corriendo unas cuantas veces, otras en cambio, me he quedado a ver qué ocurría, a ponerme a prueba y a dejar que ese torbellino me impregne y me llene de sentimientos... imposible de contar, sólo si se vive es de algún modo comprensible... me consta que soy de una especie diferente al resto de tíos, pero también sé que no soy el único al que le pasa... en fin, un día más volveré a tragar saliva, intentaré tragarme éste nudo que me aprieta desde hace ya mucho tiempo y pondré mi mente en blanco, quizá no pensar me ayude otra vez...
domingo, 27 de julio de 2008
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